Esta historia llena de situaciones cotidianas redescubiertas con imaginación y humor, maneja con sutileza la repentina ausencia de un ser amado.
Seleccionado por el Ministerio de Educación de Guatemala y por la Secretaría de Educación Pública de México para bibliotecas de aula. Amanda y Miguel se conocen en circunstancias fuera de lo común: ella, embelesada y dejándose llevar por la música de una marimba, llega hasta el hospital infantil donde él está esperando por un trasplante de corazón. La amistad es inmediata y fuerte, y no los prepara para afrontar el riesgo que significa la operación de Miguel.
Una narración que paso a paso- al estilo del escritor- nos guía por el camino de la afectividad a recobrar la fuerza de nuestra vida interior. La vida interior de una niña que se vuelve todo oído y escucha hasta lo imposible, lo que le permite viajar por el mundo y descubrirlo, sin que nadie la vea. El sonido de la marimba es la sutil excusa para que se encuentren dos corazones que escuchan desde el silencio. Quizá uno - el de Miguel- desde la ingenua y ansiosa espera desde una cama. La marimba con sus golpes acompasados marca luego el desarrollo de toda la historia, que se vuelve un canto a la empatía y a la amistad entre dos pequeños que saben que esa amistad es un culto a la vida. Una amistad tan fuerte que para Amanda no necesitaba más nada que una sonrisa tan grande que se podía ver con los oídos y para Miguel el toque de la marimba como refugio y escape durante un incierto tiempo, hasta que me pongan un corazón nuevo. Entre sonidos y bellísimas imágenes, la historia fluye hasta que un día muchas marimbas sonaron en un lugar especial y lo hicieron imitando el latido de un corazón. Mabel de Agostini. Referente del Plan Nacional de Lectura del Uruguay