Se analiza el profundo cambio que se ha producido en España desde mediados de la década de los 90 en lo que respecta a la actitud de la sociedad hacia los homosexuales. El reconocimiento legal del matrimonio para gays y lesbianas supone un hito en el retroceso de la homofobia y en la consecución de la equiparación de derechos. Sin embargo se advierte que no hay que descuidar la posible rearticulación de la intolerancia bajo la apariencia de neutralidad técnica y corrección política.