Entre 1880 y 1930 (período conocido como "emigración en masa") emigraron algo menos de 4.500.000 de españoles. Todas las zonas de España participaron en este proceso. Argentina y Cuba fueron los principales destinos seguidos de Brasil, Uruguay, Venezuela y México. La emigración española a Iberoamérica termina su ciclo en los años noventa del siglo XX con el retorno de los emigrantes y sus descendientes. En los mismos años España se convirtió en un país de inmigración.